EL SUSTANTIVO
1. Forma
1.1. Constituyentes
Desde el punto de vista semántico (significado), el sustantivo es la clase de palabra con la que se designan objetos y seres del mundo. Es la unidad del nombrar. Con el sustantivo ponemos nombres a las cosas.
Según el criterio gramatical o formal, el sustantivo es una unidad léxica formada por un lexema y morfemas constitutivos de género y número. Recibe el morfema libre artículo y puede presentar morfemas derivativos facultativos.
Por tanto, una palabra es sustantivo si pertenece a un género (es la única clase de palabra que lleva inscrito el género en su significado), posee número y puede estar actualizada por un artículo.
1.2. Morfemas constitutivos de género y número
1.2.1 El género
El género es una categoría gramatical asociada al sustantivo, todos los sustantivos tienen género, masculino o femenino. Cuando otras palabras, como pronombres, adjetivos, determinantes, llevan morfemas de género es por concordancia con algún sustantivo con el que se relacionan. Sin embargo, en muchos sustantivos el género no se concreta en un morfema presente en la palabra. En niña percibimos el morfema /-a/ del femenino; pero nación, que también es de género femenino, no lo presenta. Tampoco camisa, la /-a/ final de esta palabra no es morfema de género, puesto que este sustantivo no alterna con un masculino camiso*.
Un sustantivo es masculino cuando puede llevar el artículo el o los y concuerda en /-o/ con los adjetivos de dos terminaciones. Es femenino si lleva el articulo la o las y concuerda en /-a/ con los adjetivos.
La terminación de los sustantivos no indica su género en la mayor parte de los casos. Estadísticamente, aunque no siempre, los masculinos suelen acabar en /-o/ y los femeninos en /-a/.
En la mayor parte de los sustantivos el género es inmotivado, esto es, arbitrario. Esto está claro cuando se trata de sustantivos que designan seres u objetos, que son asexuados. Pero incluso en seres sexuados, como animales o plantas, muchas veces el género no se refiere a su sexo, ya que e nombre de la especie puede ser masculino o femenino indiferentemente: ballena, serpiente, cebra, jirafa (en estos casos, si queremos especificar el género, debemos añadir macho o hembra), papayero, palmera, ...
Cuando el género del sustantivo expresa una diferencia de sexo, se denomina motivado. Esto sucede sobre todo con sustantivos que designan seres humanos y animales que por su cercanía con las personas (domésticos, de granja) la distinción del sexo resulta de interés: vaca/toro, gallo/gallina, perro/perra ... De todos modos es la tendencia general, no una regla inflexible.
En el caso de los sustantivos con género motivado en razón del sexo, el masculino es el término no marcado de la oposición de género y se utiliza de forma extensiva para incluir los dos sexos en caso de generalización. Así, en la expresión el perro caniche es muy cariñoso, podemos entender que se hace referencia a los dos sexos. No ocurre lo mismo si decimos la perra caniche es muy cariñosa, aquí estamos precisando que sólo las hembras de esa especie son cariñosas. El femenino es, por tanto, el término marcado.
El género se forma:
Mediante lexemas distintos en los heterónimos: hombre/mujer, macho/hembra, vaca/toro, caballo/yegua, yerno/nuera, padre/madre, ...
Mediante oposición de morfemas gramaticales de género: niño/niña, perro/perra, gallo/gallina, héroe/heroína, abad/abadesa, príncipe/princesa, actor/actriz, emperador/emperatriz.
Mediante el artículo: el/la atleta, el/la maquinista, ...
Lo anterior sucede si un sustantivo puede tener los dos géneros y decimos entonces que tiene alternancia de género. Sin embargo, hay sustantivos que sólo manifiestan un género, diremos en ese caso que no tienen alternancia de género: cojín, muelle, televisor, piedra,...
En ocasiones, la alternancia de género lleva asociado un cambio de significado, una oposición semántica: manzano/manzana, cesto/cesta, barco/barca, costurero/costurera, el trompeta/la trompeta, el policía/la policía, banco/banca, punto/punta, cuadro/cuadra, ...
1.2.2 El número
El número es la categoría gramatical que refleja la oposición unidad/pluralidad. El número singular es el término no marcado de esa oposición por lo que no se indica con un morfema; el número plural es el término marcado y sí se indica con el morfema /-s/ , o su variante /-es/.
El número se forma siguiendo generalmente las siguientes normas:
Si la palabra acaba en vocal átona o /-é/ tónica, se añade el morfema de número /-s/.
Si la palabra acaba en consonante o vocal tónica distinta de /-e/, se añade el morfema /-es/.
Si el singular de la palabra ya acaba en /-s/, el género lo indica el artículo (la/las crisis, la/las tesis), si la palabra es llana; si es aguda, se añade el morfema /-es/ (marqueses).
Aunque esta sea la norma, en el uso se observan algunas excepciones:
Hay una tendencia formar plurales incorrectos, pero tan aceptados socialmente que no se perciben como tales: esquís*, maniquís*, jabalís*, champús*, tabús*, ...
La formación del plural en los préstamos ofrece vacilaciones. Aunque la Real Academia recomienda formar el plural siguiendo las normas anteriores, muchas veces se conserva el de la lengua originaria: fans, clips, complots, tickets, ... Otras veces coexisten las dos formas: club/clubes. Con frecuencia se omite la consonante final de la palabra porque daría lugar a un grupo consonántico anómalo en español: bidés, corsés y chalés; no bidets*, corsets* ni chalets*. Excepción: puede decirse carnés y carnets.
Sólo cuando se trata de sustantivos que se refieren a realidades contables, las oposición singular/plural, en el sentido unidad/pluralidad, Uno/más de uno, tiene sentido. Cuando el sustantivo designa realidades no contables, el plural implica cambios semánticos de sentido.
Otros valores del plural cuando los sustantivos designan materia o sustancia son que se refieren a variedades de esa materia o a porciones de la misma: el agua/las aguas; o, si son sustantivos abstractos, pasan a concretos: la injusticia/las injusticias.
La alternancia de número no es posible en algunos sustantivos; bien porque no tienen plural (singularia tantum): oxígeno, Ecuador, Norte, justicia; bien porque no tienen singular (pluralia tantum): víveres, gárgaras.
A veces los plurales no informan sobre el número. Algunos objetos formados por dos partes se designan en plural: gafas, tijeras, pantalones, bragas, calzoncillos. En estos casos se produce ambigüedad en oraciones como tengo pantalones. También hay plurales usados con valor enfático: los cielos, las escaleras, babas, sudores, tripas, ... Y los hay hasta con valor peyorativo: eso son tonterías, déjate de historias, paso de estupideces.
1.3. Morfemas facultativos derivativos
El sustantivo puede llevar con carácter facultativo (esto es, puede llevarlos o no) morfemas derivativos como sufijos o prefijos.
1.3.1. Diminutivos, aumentativos y despectivos
Los sufijos diminutivos son, con carácter general, -it-, -ill-; se insertan antes de la vocal final, sea ésta o no morfema de género.
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-it- |
-it- |
perrito, librito, casita,... |
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alomorfos de -it- (son variantes del mismo sufijo, cuyo cambio de forma obedece a la posición que ocupan).
Nota: estas variantes no se producen en el habla de Canarias en la mayoría de los casos. |
-cit- -ecit- -cecit- |
cochecito florecita piececito
(Un hablante canario dice cochito, florita y piecito) |
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-ill- (se da en muchas "derivaciones muertas") |
-ill- |
chiquillo, mesilla... bolsillo, zapatilla, mesilla, ventanilla, tortilla, bombilla, colilla, casilla... |
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alomorfos de -ill- |
-cill- -ecill- -cecill- |
mujercilla florecilla piececillo |
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Poco usuado (posee matices afectivos en muchas regiones, pero en la mayoría de los caos aparece en "derivaciones muertas") |
-uel- |
pequeñuelo pañuelo, mochuelo |
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Variedades diatópicas (dependen de las regiones lingüísticas). |
Aragón: -ic- Valencia: -et Galicia: -iñ- Asturias: -in- |
pedacico, Pilarica solete, majete mociño, chiquitiño pelín, culín |
Los sufijos aumentativos son mucho menos usados que los diminutivos: -on, -ot (-e/-a), -az (sillón, librote/cabezota, bombazo).
Los sufijos despectivos son -uch y -uc: papelucho, mujeruca (consideren la palabra peluca). En Canarias se produce el antiguo despectivo en -ejo (pellejo) en algunas zonas: animalejo, Corralejo, Tarajalejo.
En general, los diminutivos se asocian al significado de 'pequeñez' y los aumentativos a 'lo grande'. Sin embargo, lo más frecuente es que el significado de unos y otros tenga una carácter connotativo de afectividad. Los diminutivos suelen asociarse a 'la ternura', 'la delicadeza', 'lo inofensivo'. En Canarias en frecuentísimo este uso (chiquitito, pobrecito, regalito, cigarrito, cafecito, cervecita,...). Los aumentativos tienen más que ver con 'la fuerza', el peligro'...
1.3.2. Otros morfemas derivativos
Los sustantivos pueden presentar prefijos que se dan también en adjetivos y verbos:
| ante- | 'anterioridad' | antevíspera, antepasado |
| con-, com- | 'compañía', 'unión' | consuegra, convocatoria, concurso |
| des- | 'negación', 'privación' | desamor, desconsuelo |
| in- | 'negación', 'privación' | inquietud, ineficacia, intransigencia |
| a- | 'negación', 'privación' | ateísmo, amoralidad |
| entre-, inter, | 'en medio', 'relación' | intermedio, entrecejo |
| ex- | 'fuera de', 'cese' | exmarido, expulsión |
| extra- | 'más allá de', 'fuera de' | extrarradio, extravío |
| pre- | 'prioridad', 'antelación' | presentimiento, prejuicio, prepotencia |
| re- | 'repetición', 'intensificación' | resolución, revisión |
| sobre, super- | 'arriba', superioridad' | sobremesa, supermercado |
| sub- | 'debajo', 'inferioridad' | submarino, suboficial |
Ciertos sufijos son exclusivos del sustantivo, los que derivan sustantivos abstractos a partir de verbos y adjetivos:
| -ancia, -encia | vagancia, existencia |
| -ción | afirmación, revelación |
| -dad, -tad, -idad | antigüedad, rivalidad, lealtad |
| -tud, -itud | esclavitud, solicitud |
| -mento, -miento | juramento, pensamiento, sometimiento |
| -ez, -eza | estupidez, belleza, franqueza |
| -e | despegue, enjuague |
| -aje | -abordaje, montaje |
Los sufijos que indican agente, lugar e instrumento son iguales que los de los adjetivos (en realidad, proceden de la sustantivación permanente de un adjetivo):
| 'agente' | 'lugar' | 'instrumento' | |
| -ario/a | boticario | campanario | diccionario |
| -or/a | profesor | ||
| -dor/a | vendedor | cenador | colador |
| -ero/a | zapatero | lavadero | tapadera |
| -ante | fabricante | ||
| -ente | sirviente |
Hay algunos sufijos con un valor semántico particular
| -ura | puede indicar 'efecto' o 'resultado' | mordedura, pcadura |
| -edo/a, -al | puede indicar 'colectivo de plantas o árboles' | viñedo, robledo, robledal |
| -azo, -ada | puede indicar 'golpe' | pelotazo, patada |
| -ismo | puede indicar 'doctrina', 'escuela', movimiento cultural' | cristianismo, realismo, impresionismo |
| -ista | puede indicar 'pertenencia a una doctrina o escuela' | realista, impresionista |
| -ano | puede indicar 'pertenencia a una doctrina o escuela' | cristiano |
| -ido | puede indicar 'sonido' o 'grito' | aullido, chillido, maullido |
| -ezno, -ino, -ucho,- ato | pueden referirse a ciertas crías de animal | osezno, palomino, aguilucho, lobato (y lobezno) |
2. Clasificación
Tradicionalmente, los sustantivos se agrupan, según el tipo de realidades que designan, en las clases siguientes:
2.1. Comunes y propios
Los nombres comunes designan clases de seres. Agrupan bajo una misma denominación conjuntos de cosas comunes. Son clasificadores. El sustantivo perro, se refiere todos los perros posibles. Esa clase de animal.
El significado de un nombre común contiene todos los rasgos que describen a lo que se refiere, su referente. Perro es un 'animal doméstico que ladra'.
Los nombres propios designan seres particulares entre los restantes de su clase: Toby sería un nombre propio para el perro. No "significan", es decir, no indican rasgos semánticos, son como etiquetas que señalan e individualizan al referente para distinguirlo de otros de su misma clase. No son clasificadores, son identificadores.
Los topónimos (Icod, Anaga) y antropónimos (Rubén, Marta) son nombres propios que se asocian a determinados tipos de seres, lugares y personas, respectivamente. También hay nombres para animales y marcas comerciales.
Los nombres propios pueden poseer connotaciones afectivas. La elección de un nombre propio puede presentar asociaciones diversas, como llamar a un personaje de una obra literaria Angustias o Martirio.
2.2. Concretos y abstractos
Los nombres concretos designan objetos o realidades físicas. Sus referentes existen de modo independiente en la realidad: mesa, nube, agua, luz... Entre ellos están los individuales, que designan un objeto único: cama, sopa...; y los colectivos, que designan en singular un conjunto: rebaño, biblioteca...
Los nombres abstractos designan objetos mentales, sólo captables por la inteligencia y representables como conceptos. Sus referentes no tienen existencia independiente en la realidad: blancura ('cualidad'), salto (acción, fenómeno), docena, mes (cuantitativo)...
La pertenencia de un sustantivo a una u otra categoría (concreto o abstracto) depende muchas veces del contexto en que se halle: Daremos un paseo (abstracto, 'acción') por la rambla / Ya asfaltaron el paseo (concreto, 'lugar').
3. Funciones
Desde el punto de vista funcional el sustantivo es núcleo de un sintagma nominal o de un sintagma preposicional. Estas son las funciones desempeñadas por este tipo de sintagmas:
Sujeto (S). Siempre es un sintagma nominal. No puede ir precedido de preposición. Se dentifica porque concuerda en número y persona con el núcleo verbal del predicado. Veamos algunos ejemplos.
En estructuras intransitivas:
A Juan le gustaba aquel cuadro de Velázquez.
A Juan le gustaban aquellos cuadros de Velázquez.
De la pared del fondo colgaba un mapa de España.
De la pared del fondo colgaban varios mapas de España.
En estructura de pasiva refleja:
¿Se conoce la causa del crimen?
¿Se conocen las causas del crimen?
En estructura atributiva:
Es de pena su nota.
Son de pena sus notas.
Complemento directo (CD). Depende de un verbo transitivo. Puede sustituirse por las formas átonas del pronombre personal de tercera persona para el CD: lo, la, los, las. Cuando la oración se pasa a pasiva se convierte en el sujeto. Admite solamente la preposición a (que funciona como indicador de función, IF, con carácter diacrítico), especialmente cuando el CD se refiere a personas (es frecuente confundirlo en este caso con el CI) e incluso animales.:
Mañana celebraremos la victoria de nuestro equipo. > Mañana la celebraremos.
Ayer conocí a tu cuñado. > Ayer lo conocí.
¿Viste a mi perro en la calle? > ¿Lo viste en la calle?
Complemento indirecto (CI). Lo desempeña un sintagma preposicional introducido por las preposiciones a o para (que actúan como indicadores de función, IF). Se sustituye por los pronombres personales átonos de tercera persona para el CI: le, les. En el caso de que la función de CI esté desempeñada por pronombres átonos (me, te, le, nos, os, les), no lleva preposición.
Celestina llevó una madeja de hilo a Melibea. > Celestina le llevó una madeja de hilo.
Atributo (Atr). Depende de los verbos copulativos (VC) ser, estar, parecer. Se sustituye por el pronombre átono neutro de tercera persona lo, o por el adverbio de modo así. Forma parte de un predicado nominal (PN).
Me parece una desvergüenza su actitud insolente. > Me lo parece su actitud insolente.
Fue un verdadero milagro la recuperación del enfermo. > La recuperación lo fue.
Complemento predicativo (CPred). Complementa al verbo y concuerda con el sujeto o el complemento directo por lo que no puede estar desempeñado por un adverbio ya que éstos son invariables. Se parece al atributo pero siempre va con verbos predicativos, no copulativos, y, además, no puede sustituirse por lo.
Llamaron Luis al recién nacido. (Predicativo del CD).
A María la eligieron delegada. (Predicativo del CD).
Nombraron a Juan presidente de la Junta de Vecinos. (Predicativo del CD).
El recién nacido fue llamado Luis. (Predicativo del sujeto).
Suplemento (Sup) o Complemento de régimen (CRég), es lo mismo. Depende de algunos verbos que exigen la presencia de un sintagma preposicional (esta preposición actúa como indicador de función, IF), que es el suplemento. No es conmutable por una adverbio ni por los pronombres átonos lo, la, los, las, le, les. Sí puede conmutarse por una preposición y un pronombre: se quejaba de eso.Algunos ejemplos: abstenerse de comer, acabar de corregir, acabar con el enemigo, acostumbrarse a lo bueno, arrepentirse de su actitud, asustarse de los perros, atreverse a luchar, burlarse de la gente, cambiar de camisa, cambiarse de camisa, cansarse de mirar, confiar en la justicia, conformarse con el sueldo, contar con la gente, correr con los gastos, creer en la amistad, darse por enterado, decidirse a vender, decidirse por ese coche, dejarse de estupideces, despedirse de su novia, dudar de todo, empezar a dormir, enamorarse de un cuadro, enseñar a conducir, entender de política, escapar de la muerte, esforzarse en la tarea, espantarse de un trueno, faltar a clase, fiarse de nadie, fijarse en los detalles, gastar en libros, hablar de fútbol, limitarse a mirar, molestarse en responder, ocuparse de la casa, olvidarse del móvil, parecerse a sus padres, pensar en las musarañas, preocuparse de/por la salud, quejarse de todo, reírse de los defectos, renunciar a la victoria, salir de paseo, salirse con la suya, tardar en vestirse, trabajar de profesor, valerse de artimañas ...
Juan se burlaba de sus empleados diariamente.
Complemento circunstancial (CC). Añade una información complementaria a lo expresado por el verbo núcleo del predicado. Pueden ser de tiempo, lugar, modo, cantidad, instrumento, compañía, causa, finalidad, ... Se trata de una función no muy precisa porque su clasificación se basa en circunstancias de la realidad referenciada, que pueden ser de muy diversa índole.
Le dio un empujón con todas sus fuerzas. (CCM)
Todos los años hay una tormenta importante por aquella zona. (CCT, CCL)
No le compraron el juguete por tozudo. (CCCausa)
Se arreglaba las uñas con una lima de cartón. (CCI)
No tenía dinero para el alquiler. (CCF)
Complemento agente (CAg). Forma parte de estructuras pasivas y se refiere a quien o a lo que realiza la acción. Siempre es un sintagma preposicional que exige la preposición por.
El coche fue retirado por una grúa de la compañía de seguros.
Aposición (Apo). Es un sintagma nominal que funciona como adyacente de otro nombre.
El hombre lobo es una criatura fantástica.
Juan, el peluquero, tiene un negocio próspero.
Mi tío Juan murió el verano pasado.
Complemento del nombre (CN). Es un sintagma preposicional que funciona como adyacente de un nombre.
Aquel perro jugaba alegremente con una pelota de colores.
Complemento del adjetivo (CAdj). Es un sintagma preposicional que funciona como adyacente de un adjetivo.
La mujer del taxista era dura de oído.
Complemento del adverbio (CAdv). Es un sintagma preposicional que funciona como adyacente de un adverbio.
Hay un supermercado cerca de mi casa.
Vocativo. El sustantivo se usa como llamada o apelación.
Juan, por favor, tráeme una tiza.