PRONOMBRES Y DETERMINANTES
1. Concepto de determinante
Los determinantes son morfemas gramaticales libres que preceden al sustantivo y lo actualizan en el SN. La presencia de un determinante confiere existencia a lo nombrado, situándolo en unas coordenadas temporales y espaciales concretas.
Las clases de palabras que pueden actuar como determinantes son:
Actualizadores
El artículo (sólo puede ser determinante)
Los adjetivos determinativos demostrativos
Los adjetivos determinativos posesivos
Cuantificadores
Los adjetivos determinativos indefinidos
Los adjetivos determinativos numerales
Los determinantes concuerdan siempre en número con el sustantivo y en género si poseen la forma correspondiente, lo que es frecuente.
2. Concepto de pronombre
Los pronombres son morfemas gramaticales libres, que pueden desempeñar las misma funciones que los sustantivos. Por eso tradicionalmente siempre se ha dicho que "van en lugar del nombre".
Los pronombres se caracterizan por poseer significación ocasional, es decir que aquello a lo que remiten, el referente, depende del contexto o situación. En esto se distinguen de otras palabras con significación permanente.
Los pronombres pueden presentar valores deícticos y valores anafóricos o catafóricos para evitar repeticiones de un sustantivo en el texto.
Las clases de palabras que pertenecen a los pronombres son:
Los pronombres personales (siempre tienen un valor sustantivo)
Los demostrativos
Los posesivos
Los indefinidos
Los numerales
Los interrogativos y exclamativos
Los relativos
3. La deixis
La deixis es una función lingüística propia de los pronombres y de otras clases de palabras o categorías gramaticales que forma el "campo mostrativo" del lenguaje. La significación de los elementos deícticos es ocasional: su referente depende de la situación o el contexto.
La palabra "deixis" (término procedente del griego que significa "mostrar", "señalar) designa la propiedad que tienen algunos elementos de las lenguas de remitir al espacio, tiempo y personas que enmarcan un acto concreto de comunicación.
Llamamos deíctica a la forma lingüística que remite al contexto extralingüístico que engloba el acto de la enunciación. Una de las funciones de los deícticos consiste en "anclar" el texto en su contexto: mediante los deícticos el texto se implica con un contexto concreto.
Los deícticos tienen siempre un significado ocasional. Sólo significan plenamente cuando están actualizados en una situación de discurso.
Algunos autores utilizan el término deíxis para referirse a los elementos lingüísticos que señalan a otros elementos lingüísticos dentro de un texto; dan a la deíxis un alcance amplio que engloba a la anáfora y catáfora, y distinguen deixis textual y extratextual. Nosotros distinguiremos deixis (unidades lingüísticas que remiten al contexto extralingüístico) de anáfora y catáfora (elementos que remiten a otras unidades del texto, al cotexto).
3.1. Deixis de persona
La deixis de persona se realiza con elementos nominales (pronombres personales; pronombres posesivos) y con elementos verbales (morfemas de persona del verbo).
El pronombre personal de 3ª persona puede ser deíctico o anafórico; es anafórico en "Ayer llegaron Luis y Elisa; él está muy contento de volver". Es deíctico en "Él dice que no".
3.2. Deixis de espacio
Mediante esta deixis se hace referencia a lugares en relación a su distancia a uno de los protagonistas del acto comunicativo; hay elementos que designan el lugar de YO ("aquí", "este"); elementos que designan el lugar de TU ("ahí", "ese") y elementos que designan un lugar tomando como referencia la 3ª persona ÉL, ("alli", "aquel").
Hay lenguas con una división binaria en lugar de ternaria para la deíxis espacial: así el inglés.
Como vemos las clases de palabras que desempeñan esta función deíctica espacial son los demostrativos (que también pueden ser anafóricos catafóricos) y los adverbios de lugar (anafóricos y catafóricos).
3.3. Deixis de tiempo
Mediante los deícticos temporales situamos lo descrito en el discurso con relación al tiempo en que tiene lugar el acto comunicativo; los deícticos nos permiten en este caso precisar si los hechos relatados en el texto son anteriores, simultáneos o posteriores al momento de la enunciación.
Los elementos lingüísticos que expresan estas relaciones son:
Adverbios de tiempo como "hoy, ahora, ayer".
Los verbos, mediante la categoría gramatical de tiempo; así los tres tiempos absolutos son deícticos: presente, pasado y futuro. Los tiempos relativos sitúan la acción con relación a un punto temporal que a su vez se relaciona con el momento de la enunciación.
Jakobson incluye el modo verbal como un elemento deíctico más, pues sitúa lo recogido en el texto en relación con la actitud del sujeto de la enunciación; es decri, mediante el modo verbal conocemos otro elemento contextual: la actitud subjetiva del hablante respeto al contenido de su discurso.
Moreno Cabrera relaciona la utilidad de la deíxis con el principio de economía del lenguaje: la principal ventaja que ofrece la deíxis es la posibilidad de usar las mismas expresiones lingüísticas en situaciones comunicativas diferentes.
3.4 Anáfora y catáfora
Estos términos, englobados en el concepto más general de "foricidad", aluden a las relaciones existentes entre elementos del texto; en la anáfora la relación se mantiene entre un elemento del texto y otro formulado anteriormente. En la catáfora el elemento con significado ocasional precede en el discurso lineal al elemento al que hace referencia. "Mercedes le dijo a Pedro que volviera", "Juan se ha comprado un coche y no lo ha pagado". Decimos, entonces que hay elementos que pueden presentar un valor deíctico anafórico o catafórico